LAS INTERACCIONES FISIOLOGICAS HUMANAS NO DEJAN DE SORPRENDERNOS
Podemos decir que quedaron atrás las ideas cartesianas de considerar al cuerpo como una maquinaria que responde como tal a lo que se dispone o regula desde el cerebro. Pero la medicina no ha incorporado aun los beneficios sobre emociones y salud mental que se pueden obtener trabajando desde el soma. Sabemos que la postura influye en el estado emocional, que el ejercicio mejora el humor y mucho más. Sabemos también que tenemos mucho que aprender en lo que hace al funcionamiento e integración de esta maravilla que es nuestro organismo. Pero no dejan de sorprender las conclusiones de observaciones e investigaciones que se van publicando. Que el ejercicio beneficia nuestra macrobiota intestinal, no importa si está ya definitivamente demostrado o no, pero sorprende esta firme posibilidad.
En una publicación reciente se mencionan cambios en la población microbiana intestinal en la insuficiencia renal crónica y se afirma que mejorando esa flora se puede lograr
*disminuir el estado inflamatorio
*disminuir los niveles de algunos lípidos
*reducir el ácido úrico en sangre
*mejorar la función renal
No deja de sorprenderme este tipo de hallazgos, aunque deban ser confirmados.
Y es que entiendo que estamos frente a una nueva era donde el análisis de la integración compleja de la unidad que es nuestro organismo- no solo producirá satisfacción intelectual – sino mejor calidad de vida.


