Un escrito de mi amigo Juan Jose Lopez


Del yo al nosotros…
En aquel instante las olas exhalaron su bautismo de sal sobre las rocas. Estas sigilantes, de manera descarnada, en miles de puñales amainaron su bravura ingobernable hasta trozarlas en miles de gotitas.
Me pregunto y le pregunto.
Sabrán ellas que el abrazo efímero y eterno que se dan cubre de fresca espuma la orilla, acaricia la arena en un ronronear amoroso suplicante, hasta la próxima rompida.?
Ni una, ni la otra, no es solas, sino juntas que esparcen su amor creativo.
Sin ser quienes eran, son quienes son, es la belleza unitiva quien las ha puesto sobre la luz.
Le pregunto y me pregunto.
Creerán por ventura alguna de las dos que sin la otra, brillaría su hermosura?
Así también el abrazo multiplica dulzuras., como su falta alumbra soledades.
No soy sin ella, ni ella sin mi, al menos como conocemos la fuerza pasional de la inmensidad.
Tal vez haya olas sin piedras o piedras sin olas, entonces, faltaran las mieles de la espuma,
La gratitud del abrazo esta en compartirlo, de no ser así, son solo brazos que aletean la muerte del amor a manos del egoísmo.
JUAN JOSE LOPEZ
