Cuando decidió iniciar ese camino, lo inundó el miedo a lo desconocido e imprevisto. Se presentarían exigencias que no sabía si podría cumplir. Como midiéndose, pensó si sus fuerzas y capacidades serían suficientes –
Recordó haberse planteado similares preocupaciones en el viaje anterior. Pero el actual parecía más difícil
Inició la marcha irrumpiendo en esa vegetación enmarañada, que creaba obstáculos , intrincada como malla de acero. Difícil de sobrepasar. Trepó colinas y cerros, y pudo luego ver hermosos valles. Atravesó lagos sin saber nadar. Pero cuanto hubo en ese trayecto de complejidad real y cuánto de bloqueos propios …
Y un día luminoso – tanto por el cielo como por la naturaleza estallada de colores- donde sentimiento y belleza exterior eran un continuo, finalizó ese tramo de su vida.
Allí estaban sus padres esperando. Se había graduado

Un carpincho descansando-pero alerta- frente a su principal predador , el yacaré. Orillas del rio Päraná. Provincia de Corrientes

Avispas en una casa abandonada
