La pandemia actual de covid-19 ha tenido hasta ahora consecuencia severas. Algunas se aprecian directamente -como los dos millones de muertes ,la enorme cantidad de enfermos leves y graves, el aumento de desocupados y de la pobreza- no menos importantes son otras consecuencias menos notorias.
Estas reflexiones incluyen datos de un estudio publicado en abril de 2021 en THE LANCET GLOBAL HEALTH, con el título” Beyond the tip of the iceberg: direct and indirect consecuences of Covid-19”-
Analizaron diez millones de historias electrónicas, que equivalen al trece por ciento de la población del Reino Unido. Describen las consecuencias negativas en la atención primaria de alcoholismo, asma bronquial diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva, diabetes, problemas cardiovasculares, y el peor curso de esas y otras enfermedades. El estudio incluye casos hasta julio de 2020.Con excepción de la insuficiencia coronaria aguda y alcoholicos en crisis, la atención médica fue inferior al periodo previo a la cuarentena. Esto no solo ha resultado en mayor mortalidad por falta de atención adecuada sino una carga a futuro por el esperable aumento de la mortalidad de esas patologías crónicas. La salud mental en general, se ha afectado por el aislamiento, el temor, el stress sostenido .Se ha retrasado el inicio de tratamientos, y postergado el tratamiento de enfermedades. La magnitud de esta problemática no sólo no ha sido evaluada por lo difícil que resulta hacerlo, sino porque el foco se ha puesto en la morbilidad y mortalidad producidas por el covid 19 . Las consecuencias sobre la economía son evidentes. Resulta más difícil saber que va a ocurrir en el futuro. Un mundo que era tan desigual en cuanto a la distribución de la riqueza previo a la epidemia, hace pensar que luego de ella esa desigualdad se va a acrecentar y no es fácil imaginar alguna solución posible para contrarrestar tan terrible consecuencia
La aparición masiva de la atención a distancia-con comunicación por vía electrónica- seguramente va a terminar en el uso más frecuente de esa metodología cuando la situación mejore. Pero así como ahora los mayores tienen dificultades para usar esas modalidades tecnológicas, el temor actual que muchos tienen al acercamiento físico no va a desaparecer como si nada. Mientras tanto los ancianos-comúnmente aquejados por varias enfermedades simultáneas- verán acortadas sus vidas.
Como vemos hay consecuencias que se pueden cuantificar y otras cuya magnitud casi no se puede imaginar. Las sociedades crispadas y empobrecidas no solo están sufriendo el presente, no tienen claro el futuro.
Indudablemente la cuarentena y el toque de queda son útiles para desacelerar los contagios hasta que el adecuado porcentaje de la población esté vacunada-se estima por encima de setenta por ciento-en el mientras tanto las medidas de distanciamiento, higiene y rastreos son imprescindibles.
Es decir que además de la problemática actual tenemos que encarar actitudes y medidas para solucionar o mitigar el aumento de la pobreza, de problemas de salud- incluyendo los mentales-, educativos y laborales .La vacunación debería hacerse en poco tiempo en todo el mundo, como eso no esta ocurriendo aparecen cepas nuevas que pueden ser resistentes a las vacunas actuales. Tampoco sabemos cuanto dura la protección lograda: seguimos aprendiendo.
La sociedad humana será distinta, trabajemos para modificar positivamente la nueva realidad que nos espera. De lo contrario toda esta experiencia sólo servirá para lamentarnos.
Eduardo dos Ramos Farias









