LA EVOLUCIÓN DE LA VIDA HUMANA A PARTIR DE LA IRRUPCIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La inteligencia artificial utilizada para ampliar nuestras capacidades puede resultar en un salto evolutivo descomunal para nuestra especie. Su mal uso, en nuestra ruina.
Abundan los artículos científicos, ensayos y escritos de todo tipo sobre la IA, que en general se centran en los problemas que acarreará su uso. Sólo intento divulgar una opinión, porque creo que no se está jerarquizando algo esencial. La IA es una creación humana. Entonces si hay riesgos los ha generado el ser humano. Y entonces si -entiendo-que cabe preocuparse.
Puede que las primeros Sapiens hayan descubierto que un objeto -como un hueso largo o un trozo de madera o de piedra – podía ser utilizada como un arma. Después aprendió a arrojarla. Paulatinamente fue desarrollándose la técnica, del impulso del brazo llegamos-con muchos avances intermedios- a los misiles autopropulsados. Y qué decir de la energía. Comenzamos con el fuego, tenemos la energía nuclear. Parece que cuando el avance tecnológico permitió la progresiva generalización del uso del libro, hubo algún filósofo que advirtió sobre el riesgo para el desarrollo de la mente que eso implicaba. El desarrollo intelectual correría riesgos. Ahora sabemos que ocurrió precisamente lo contrario.
Es indudable que el peligro con la IA no es para despreciar. Un rasgo nuclear de nuestra especie es la capacidad para asociarse y comunicarse. Para ser honesto y solidario no hay que organizarse, basta con actuarlo. Por supuesto que podemos organizar entidades que hagan más eficiente el trabajo para el bien común. Al solicitar apoyo a un esfuerzo para ayudar al prójimo no gratificamos con poder al que colabora. Las entidades hechas para lucrar si ofrecen alguna forma de lucro a todo aquel que se adhiera. Las guerras, las conquistas imperiales, los negocios requieren planificación, pero encuentran fácilmente adherentes por afán de lucro y poder, ambos de tan particular apetencia para el ser humano. Lo límites éticos son siempre individuales. En la actualidad las asociaciones hechas para empoderarse deciden por los individuos. Y cuentan con IA y mucho dinero.
La técnica de la inteligencia artificial ha venido infiltrándose en nuestras vidas insidiosamente desde hace décadas. La adicción a las pantallas. La aparición en ellas de avisos subliminales. La detección de características personales al usar medios electrónicos para vendernos algo, o peor, para influir en nuestra ideología. La influencia mediática que hace que la población vote en contra de sus intereses es permanente. Un ejemplo muy citado es el del Brexit, cuando los británicos votaron en contra de su conveniencia para salir de la Unión Europea. Pero esta influencia para amañar resultados convenientes a algún poder es de todos los días y de todos los momentos. No les genera algún temor todo esto ¿.
La inteligencia artificial utilizada para ampliar nuestras capacidades puede resultar en un salto evolutivo descomunal para nuestra especie. Su mal uso, en nuestra ruina.
Reseñaremos algunos comentarios sobre beneficios y perjuicios ocurridos por el uso de la IA.
Una investigadora húngara publicó- en 2021- el trayecto de su problema de salud a partir del diagnóstico de cáncer de mama. Agradecía el consuelo inicial que le brindó una medica al informarla sobre el diagnóstico a través de la pantalla de su computadora. Luego fue incluida en un protocolo de tratamiento. Su historia clínica pasó a ser accesible a muchos operadores, se hizo pública. Al seguir ella su evolución por ese medio se fue enterando de su expectativa de vida, cada vez menor. También cuando fue excluida del grupo terapéutico por falta de respuesta al tratamiento. Menuda manera de enterarse de que le iba a ir mal. Queremos que esto ocurra con los seres que amamos ¿O con personas que no conocemos ¿
La información que dan los diversos programas de IA se basa en acopio de datos y análisis por algoritmos. Sus respuestas -en general- tienden a satisfacer al consultante y mantener su interés. Este es un sesgo relevante. El resultado no aplica forzosamente a cada individuo. Ni cada individuo está capacitado para procesar bien la información que recibe. Por estas y otras razones han ocurrido problemas graves.
Delirios basados en la IA, alimentados por su uso. En 2023 un británico intentó asesinar a la reina de Inglaterra alentado por su novia de la IA. Delirios de grandeza, creación de personajes virtuales que parecen llenar vacíos afectivos, delirios paranoides y otros problemas psiquiátricos en que este desarrollo tecnológico jugó un rol central. Especialistas en salud mental creen la IA al ser más receptiva, comprensiva y validante, resulta más compasiva y por lo tanto más elegida que la relación con personas. Pero la realidad no es así. Pone límites. Estos ejemplos no invalidan que la IA pueda ser útil como apoyo provisional.
Cuando decíamos que aplicar un algoritmo -para encarar un problema de salud-no puede dejar de lado la situación individual. Alguien experto debería intervenir para minimizar la posible falla.
Uno de los tantos aspectos a considerar es que los datos que alimentan a la IA suelen obtenerse en países desarrollados y predominando en clases económicas acomodadas, predominio de blancos, casados, mediana edad, etc. Las conclusiones de esos estudios no pueden aplicarse a cualquier población de cualquier región planetaria.
Una excelente reflexión que hace Julio Jesús Sánchez García -publicado en Internet con el titulo Danger, 04/08/2022- es ¿Cuál es la responsabilidad de un algoritmo ¿. Hay mucho para legislar.
Un aspecto de mi experiencia es el perjuicio en hipocondríacos. Tiene el médico en casa: polifacético, equivale a numerosos especialistas. Siempre atento a responder. Y a alimentar temores.Y a profundizar en su problemática
Este es un momento crucial en la evolución humana, o nos pareceremos a algunos dioses de nuestra mitología por el poder alcanzado o nos habremos inflingido daños inmensos.
La respuesta está en nuestra capacidad para elegir bien el sendero
Eduardo dos Ramos Farias
