
Mustra reciente en el MALBA (buenos Aires) de la muestra «Liminal»de Leandro Ehrlich. Una casa que no es tal, sólo una escalera,una pared

De la misma muestra: efecto que asemeja a una nube logrado con múltiples láminas cristalinas pintadas, con luz interpuesta

De la muestra de Erlich: luces y cristal, simulando una gota que contiene a otras

Cigarrillos electrónicos
A cualquier adicto a al tabaco le resulta muy difícil dejar de serlo. Está muy divulgado los males que produce esta adicción: enfermedades pulmonares (desde bronquitis a enfisema), aumento de todas las variedades de cáncer pero especialmente los de vías respiratorias. Envejecimiento prematuro de la piel, enfermedad cardiovascular, disminución del deseo sexual.
En ese contexto surgieron en este siglo los cigarrillos electrónicos como alternativa, que pueden usarse aún sin nicotina. Son dispositivos donde se calienta un líquido que contiene nicotina y habitualmente propilenglicol, glicerol y agua; suelen añadirse sustancias aromáticas y en general cantidades mínimas de metales, y hasta de nitrosaminasy compuestos fenólicos. Éstas últimas imagino que resultado de la fabricación o de la contaminación de los componentes principales Pero instituciones que han analizado la composición de los mismos, con frecuencia no encuentran la cantidad de nicotina que dicen contener y aún se ha detectado ésta en unidades “libres de nicotina”. Uno de los componentes es el propilenglicol que puede metabolizarse a óxido de propileno, agente carcinogénico. El glicerol se suele transformar en acroleína (también carcinogénica) pero en cantidades menores que las que produce el tabaco. Algunos aromatizantes también tienen toxicidad.
En un estudio publicado en J,A.M.A. Pediatrics, en agosto de 2019, hallaron que los jóvenes que usan cigarrillos electrónicos , también fuman marihuana, con una frecuencia 3.5 mayor que los que no los usan. Entiendo que es más probable que esto tenga que ver con la personalidad adictiva, más que como resultado de inhalar sustancias nocivas,
Por otra parte , si bien faltan años de experiencia para sacar conclusiones, no cabe duda que son mucho menos tóxicos que el tabaco, ya que contienen menos sustancias nocivas. En adolescentes se han observado con su uso problemas respiratorios, en algunos casos graves.
Estos dispositivos podrían utilizarse como un mal menor en tabaquistas. La medicina ofrece personal especializado en esta adicción, con recursos psicoterapéuticos y farmacológicos, que son el camino indicado para tratar de no fumar. En este contexto, los grupos de ayuda son también muy valiosos.
No debemos considerar el uso de cigarrillos electrónicos como algo inocuo.
Eduardo dos Ramos Farías
