La pérdida de la capacidad auditiva , hasta llegar a la sordera, es un problema que se hace más común a medida que envejecemos.Hay algunas cosas a aportar para prevenirla y mucho para mejorarla.Fuera del inconveniente tan importante como es que el que padece esta discapacidad se aísla progresivamente de su entorno ,va perdiendo interés por si mismo,se limita en muchos sentidos, aumentan la prevalencia de depresión y la frecuencia e importancia de trastornos cognitivos.Además corre más riesgos. El mecanismo de la audición incluye varios sectores con funciones que se complementan. La oreja nos sirve para facilitar la percepción de vibraciones acústicas. Luego viene un canal, que es donde se pueden formar los conocidos «tapones de cera» ( todo llamado oído externo).Este canal hacia dentro está cerrado por la membrana timpánica, algo parecido a la que tiene un tambor, muy delgada, que vibra fácilmente. Si seguimos hacia adentro nos encontraríamos con unos huesecillos articulados. Uno de ellos se apoya en la membrana, otro en el sistema receptor de las vibraciones ( oído medio ). El oído interno es complejo, tiene una cámara llena de líquido y receptores neurales que terminan haciendo llegar al cerebro los mensajes que las vibraciones producen . Es el cerebro el que nos hace sentir los sonidos que percibimos, dándoles una característica que no depende sólo del origen del fenómeno, sino el del cerebro mismo. Como es de imaginar cada uno de estos sectores puede enfermarse, por causas variadas, y ser causa de grados variables de sordera.
El incremento con la edad no se debe sólo al envejecimiento del sistema receptor de las vibraciones sonoras y de las neuronas. Tanbién de la acumulación a lo largo de la vida de daños por traumas acústicos que no se valoran en el momento adecuado (sonidos nocivos,por ejemplo por su intensidad) y del efecto de sustancias tóxicas para el oído.Un famoso pediatra argentino y muy buen hombre, el Dr, Carlos Gianantonio decía: al tratar a un niño, debemos pensar que no sabemos cuánto va a necesitar oídos MUY sanos en la vida adulta, imaginemos que es un potencial astronauta. Por lo tanto no utilicemos con ellos sustancias que puedan perjudicar este sentido. Personalmente he conocido jóvenes y adultos con hipoacusia total por haber recibido en la infancia algunos medicamentos ototóxicos. Por suerte actualmente el menú de fármacos con que contamos es amplio y podemos evitar los de riesgo.Al pensar en esta patología, debemos tener presente que sus causas son muy variadas, y siempre requieren consulta especializada. Sobre todo si se produce a edades tempranas o relativamente tempranas. por eso este breve texto se refiere a la sordera en general, a enfatizar las imitaciones y daños sociales y personales que implica, a JERARQUIZARLAS, y hacer breves comentarios sobre prevenciòn y tratamiento.
No enfocaremos causas genèticas, traumàticas ,etc. de esta limitaciòn. Si, hacer comentarios simples, ilustrativos y que toquen aspectos frecuentes y comunes. Por ejemplo, algunas infecciones que puede tener la madre , pueden afectar el oìdo de su hijo en gestaciòn. Se reconocen por el cuadro clínico o con simples análisis de sangre. Y volviendo a un tema ya mencionado, el pediatra será cuidadoso al evitar medicación tóxica para el oído , aunque eso, hoy en día resulta simple.Es común que a lo largo de la vida, especialmente los jóvenes se expongan a sonidos intensos, con auriculares o sin ellos.Eso afectará negativamente su audición futura. Conozco músicos relativamente jóvenes con serios problemas auditivos. Hasta el uso de la cocaína puede afectar al oído. No hay que entrar en pánico : éste no sirve, si es útil la aplicación racional de recursos. Pero desde el uso exagerado de sustancias habituales: analgésicos, sildenafil = «viagra»,algunos antibióticos como la eritromicina y las tetraciclinas, se suman a la lista de los ya conocidos estreptomicina y aminoglucósidos (hoy poco utilizados).Si quisiéramos enfatizar algo, nuestra propuesta hoy, es evitar el daño por sonidos intensos: por ejemplo de la música o del ruido ambiental que es un factor de contaminación.
Un problema común que trae el paso de los años es la presbiacusia. Es una limitación para percibir sonidos agudos y diferenciar en un grupo, las conversaciones individuales.En general se soluciona con audífonos. Es aquí donde los mayores comienzan a aislarse en las reuniones.
Sin embargo, no hay nada que se pueda hacer con los mayores: ¡LUCHEN por aceptar los audífonos! .Hay sistemas muy modernos que facilitan la adaptación y el uso habitual. Lo que sí ocurre no es necesariamente necesario para mejorarlo, ni en su momento, ni siquiera en el momento correcto, sino también con una mayor integración social y familiar. Y, como si fuera poco.
El trasplante de sistemas de audición, por ahora es para una minoría. En el futuro, se podrá utilizar más ampliamente.
Eduardo dos Ramos Farías
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