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Haré una introducción y el lector,si le interesa, encontrará más abajo, descripciones hechas por un experto en neurociencias. En lo que a mi refiere entiendo la meditación como un estado de quietud, sin invasión de pensamientos nocivos ó inutiles para lograr concentrarse en una especie de » vacío mental» que se acompaña de relajación y bienestar . Requiere entrenamiento prolongado.Beneficios demostrados;*disminuye el stress (y sus perjuicios) en presos y en diversas profesiones con alta exigencia, y en éstas mejora la eficiencia laboral * tiene correlato biológico, tales como menores niveles de cortisol (1) en sangre y reducción de procesos oxidativos * seguramente por vivir más tranquilos, los que logran meditar regularmente tienen mayor sensación de bienestar, mejoran la memoria y la capacidad de comprensión. Aún en seres con deterioro cognitivo se logra un aprendizaje más eficiente (2), induce a evitar el gasto inútil de nuestra energía y más tendencia alimentación natural (especialmente vegetales)* colabora en el tratamiento del insomnio * mejora la tolerancia al dolor crónico * reduce la presión arterial y las arritmias *disminuye el proceso metabólico llamado «stress oxidativo» *evita cambios indeseables en los genes *útil para el tratamiento de la migraña y otros tipo de dolor de cabeza * estas aseveraciones, y otras que aquí omito , son resultado de investigaciones científicas. Tanto con electroencefalogramas como con resonancia nuclear magnética se aprecian cambios durante la meditación que se entienden como beneficiosos. (1) el cortisol está entre las hormonas y mediadores que aumentan en situaciones de angustia,preocupación trauma, ( 2) deterioro cognitivo: disminuciòn de las funciones mentales superiores,principalmente memoria,atención y velocidad de los procesos mentales
Eduardo dos Ramos Farías
01148261923
Las fotos: – el parque de un hotel – un lobito de mar durmiendo obre las rocas (aporte de mi hija Valeria),to,ado con I -Phone -Esquema de una neurona – para tener un cerebro saludable (tomado del aporte de Franco Moretti, neurociencias)
Meditación y respiración
«La palabra “meditación” viene del latín meditatio, que originalmente indica cualquier tipo de ejercicio intelectual. La distinción entre las connotaciones religiosas e intelectuales del término se vuelve tenue en la cultura oriental, de forma que al comienzo de la influencia del pensamiento oriental en Occidente, la palabra adquiriría un nuevo uso popular.
Este nuevo uso se refiere a la meditación propia del yoga, originada en India y tiene que ver con las diversas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, budismo y otras religiones/filosofías orientales.
No obstante, este tipo de prácticas no es ajeno a la historia de Occidente, como muestran descubrimientos de vasijas celtas con figuras en postura yóguica.
La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:
- Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente.
- Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos.
- Una concentración en la cual la atención es liberada de su actividad común y es focalizada enDios (propio de las religiones teístas).
- Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o la recitación de palabras constante.
La meditación puede abstraerse de sus propósitos religiosos y focalizarse en el mantenimiento de la salud física y mental, e incluso puede tener propósitos de conexión cósmica para encontrar respuestas a preguntas universales que a lo largo de la Historia el ser humano ha tenido. Existe una amplia variedad de guías y enseñanzas para la meditación, que van desde las que se presentan en las religiones hasta las terapéuticas, pasando por las ideologías propias de ciertos individuos.
La respiración aparece en este caso como un objeto de concentración para estabilizar la mente, principalmente porque la respiración es algo de lo que disponemos en cualquier circunstancia y es fácil concentrarse en ella porque es automática y generalmente no le prestamos atención; no somos conscientes de ello. Según Ricard Matheu, biólogo molecular, monje budista y meditador experimentado, se puede llegar a niveles bajos de conciencia mediante la concentración sobre cualquier objeto que se presente de manera repetitiva y de fácil acceso, por ejemplo una luz intermitente a intervalos regulares frente a nosotros, pero la respiración es el objeto más utilizado porque nos permite mantener los ojos cerrados (evitamos distracciones visuales), no requiere esfuerzo realizarla (una tarea menos para la consciencia), y se puede sostener indefinidamente en el tiempo.
Estudios científicos han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria e incluso el sistema inmunitario y la salud en general. Para citar un ejemplo, en una empresa, a un grupo de trabajadores administrativos se los entrenó en la práctica de la meditación, la cual realizaron una vez por semana durante media hora, y un segundo grupo fue utilizado en el estudio como grupo control, es decir que continuaron sus actividades normalmente. Ambos grupos fueron monitorizados durante el estudio mediante la medición de sus niveles de hormonas relacionadas con el estrés (como el cortisol) y su actividad cerebral. El grupo control, como era de esperarse, no mostró cambios relativos a los parámetros observados, pero el grupo meditador mostró niveles de cortisol más bajos y una actividad aumentada en su corteza prefrontal izquierda, la cual maneja las emociones positivas como la compasión y el altruismo. A su vez el segundo grupo reportó verbalmente una mejoría en su estado de ánimo y por consiguiente en sus relaciones sociales.
– Niveles de conciencia y su relación con el Sistema activador reticular y los Sistemas sensoriales
Desde el punto de vista neurológico, la meditación es el acceso voluntario y controlado a niveles de conciencia más bajos, es decir más alejados de los estímulos conscientes. Se accede así a una mente más profunda, ajena a la influencia de la información sensorial que fluye constantemente. La mente tiende naturalmente a dispersarse, por lo tanto si no se fuerza lo contrario, la mente se dispersará. La concentración nos permite ordenar nuestras ideas para utilizarlas de manera adecuada. Esas ideas no son más que herramientas, y la claridad mental nos permite saber cómo utilizarlas focalizadas en una finalidad concreta, como golpear un clavo con un martillo. De nada sirve tener muchas herramientas si no sabemos utilizarlas.
Los niveles de conciencia son dominados por un conjunto de componentes cerebrales que conforman en Sistema activador reticular o SAR. Este sistema funciona como un filtro de información sensorial, su actividad es especialmente notoria en los ciclos de sueño y vigilia, aunque durante ambos estadios su actividad es incesante. Se basa en conocimientos adquiridos (memoria) y en aspectos adaptativos heredados (sistema primitivo de supervivencia) para discriminar entre información adaptativa (es decir aquella que tenga cierta utilidad para la supervivencia de la especie) e información sin importancia, permitiendo el acceso a la consciencia solamente de aquella información interpretada como “útil”. La única información que podemos manejar es aquella que accede a nuestra consciencia. De esta manera somos conscientes de nuestro entorno y podemos obrar en consecuencia, tanto voluntaria como automáticamente. El SAR es la puerta de entrada a nuestra consciencia, es decir a nuestra corteza cerebral, pero también es quien decide qué información accede a nuestra corteza y qué información queda atrapada en su filtro. El nivel más bajo de consciencia que todos experimentamos es el sueño. Durante el sueño no tenemos acceso consciente a nuestro entorno, sin embargo eso no significa que nuestros órganos sensoriales hayan cesado su actividad sino que el SAR está decidiendo no que acceda a nuestra consciencia ningún estímulo externo que no sea sumamente vital conocer, como por ejemplo el llanto de un bebé o una puerta abriéndose. Durante estadios de bajos niveles de conciencia nuestros tímpanos continúan vibrando, nuestras retinas continúan captando luz, nuestras glándulas olfativas continúan excitándose, etc, pero el impulso nervioso alcanza el SAR.»
