Hay dietas genocidas ?–Mitos y salud : las grasas no son el enemigo No. 1 de las arterias y el corazón. Actualizaciòn 9/2015, pero de valor actual

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 Abril y noviembre de 2015–Añadiremos algunos comentarios a  modo de actualización.

A pesar de que el tema alimentación es uno de los que màs he abordado, resulta necesario aclarar que los trabajos  científicos que estudian los beneficios o perjuicios de determinadas dietas, por las dificultades que implica controlar lo que se come, la cantidad, el origen y calidad, etc, no permiten (en general) obtener conclusiones científicamente válidas. Con ellos resulta muy difícil concluir que sus conclusiones son verdades absolutas. Valga como ejemplo el escrito original de este post: resulta que ahora se dice que manteca, carne y quesos forman parte de una dieta saludable ?. No es lo mismo comparar dándole a un paciente un fármaco y a otro no, reunir un número adecuado de casos, y sacar conclusiones. Como evaluar con precisión lo que cada sujeto come ??.De todos modos vamos avanzando en el conocimiento y logrando mejoras. Lo mejor está por conocerse. Cuando ??? Además hay que tener en cuenta el «lobby» y  la influencia de la industria alimentaria para vendernos lo que a ellos les conviene: hace muchos años fue No al aceite de oliva.EEUU tenía excedentes de aceite de maíz y girasol y por alguna razón surgió la «ventaja» promocionada deseos productos.La apariciòn de las grasas trans en lugar de las habituales » porque son mejores»: ahora sabemos que son tóxicas.Hay màs ejemplos. Otro es y ha sido el evitar las grasas saturadas y las carnes de mamíferos y promocionar azùcares refinados, harinas,  bebidas azucaradas( muchas veces muy àcidas): estas y otras recomendaciones llevaron a la pandemia de obesidad,diabetes y otros males.Y como esto fuera poco,  esas son comidas mas baratas y la dificultad fue mayor en los pobres. Es decir hay dietas genocidas ?: en buena medida sí. La peor situación  es el hambre, que no es precisamente seguir una alimentación determinada, sino no poder acceder a ninguna. Comer desperdicios es habitual para los carenciados de las grandes ciudades. Pero hablando de  lo central para este artículo está lo que llevó a los males  mencionados arriba, sobre todo en Norteamérica, donde a las enfermedades citadas se sumaron: acortamiento de la vida, problemas cardiovasculares, cálculos renales… y más.

Añadiremos algunos de los comentarios escritos por Fabiola Czuba,en el periódico La Nación,del 09/09/2015.La editorialista comenta aspectos  muy conocidos sobre malos hábitos en la alimentación de los argentino «Malos hábitos:nos enfermamos más» y algunos datos estadísticos  que son un aporte que conviene conocer por la magnitud de los inconvenientes que plantean y  sus consecuencias perniciosas. Dice la autora: » un típico combo de hamburguesa,gaseosa y papas,equivale a un churrasco de 250 gramos,dos ensaladas medianas( de tomate y zanahoria una;de lechuga,repollo y remolacha la otra,ambas sazonadas con dos cucharaditas de aceite),dos fetas de queso,un pan,un vaso de leche  descremada y dos frutas»,quien se atreve  a ingerir todo esto ? Se habían imaginado tal equivalencia calórica, en volúmenes de alimentos tan disímiles ?.Además está la calidad: con que componentes   adicionales  tienen las hamburguesa y las papas fritas: se usaron grasas «trans», y algún otro producto inadecuado para su preparación ? Y además abundan en sal.»Los argentinos comemos  más del doble   de carnes harinas y dulces de lo recomendado,menos de un tercio de las frutas y las legumbres que necesita el organismo…esta brecha es más pronunciada en los sectores de bajos recursos…el país ostenta el consumo de pan ( comentario propio; alto contenido de sodio),gaseosas y sal más altos del mundo…factores como la pérdida de la mesa familiar…». Esto último me parece muy relevante: era uno de los pocos encuentros grupales de la familia en lo diario y queda lejos en el tiempo que la familia con todos sus constituyentes se reuniera habitualmente los domingos.Pensamos en las consecuencias de todo tipo que esto trae ?

Desde los  50 las grasas (lípidos) tienen mala prensa. «Aumentan el colesterol», «producen arteriosclerosis»,etc. A pesar de décadas de investigación entre alimentos grasos ,enfermedad coronaria  y obesidad, esto no se pudo confirmar para las llamadas grasas saturadas, entre las que està la grasa solida que se ve en diversos cortes de carne. De todos modos se sigue aconsejando ingerir las que tienen menos grasa visible   No es nuestra intención promover el consumo de grasas ,sino jerarquizar que la dieta debe ser equilibrada e incluirlas. Es más es recomendable evitar las grasas saturadas, y aumentar las insaturadas. como contiene por ejemplo el aceite de maíz y otros, nueces almendras y otras variantes de «fruta seca»; los ácidos grasos de cadena molecular corta, como el de oliva,resultan también beneficiosos.  El problema de la hipercolesterolemia trasciende el  del consumo de grasa saturada, sus niveles  en sangre si bien aumentan algo con su consumo no son paralelos al mismo, este incremento en general no es relevante; restringiendo al máximo las grasas saturadas de la alimentación, es de esperar que lo niveles de colesterol bajen 3% como máximo.Una dieta pobre en grasas saturadas   sólo disminuye modestamente  los niveles de colesterol . Si las reemplazamos por  harinas (pan. galletas, etc. ) , azúcares ( alimentos dulces, etc. ),  ocurre que el menor poder de saciedad de estos alimentos, lleva a ingerir más calorías y … a engordar acumulando grasa corporal. y a su vez  obesidad, ésta  SÍ es un importante factor ligado a mayor riesgo cardiovascular y otros males. Sobre todo la obesidad abdominal. Otro aspecto de este mito «antigrasa» es que las carnes rojas  son nocivas por su alto contenido en lípidos: tener en cuenta que   las carnes blancas pueden tener igual o mayor contenido de  las mismas: carnes blancas como las de pollo o gallina, los pescados de río, las vísceras, pueden contener mayor   o al menos  igual proporción, según el caso. Sólo recientemente, experiencias  muy incipientes que impiden aùn tomarlo como cierto, sugieren. que un producto metabólico de las carnes rojas ( no vinculado a lípidos), podría tener efectos perjudiciales. Falta tiempo para confirmar la validez de esto. Un ejemplo de que la influencia de la dieta sobre sobre la salud está  asociado a otras variables, es que los esquimales, cuando pueden alimentarse bien, consumen abundante grasa animal: por ejemplo,  tienen menos hipertensión que los pueblos  «civilizados». Que ocurre?, clima frío, alto consumo energético  y «combustión» de los lípidos y  carencia de sal de cocina.Una dieta en base a harinas, hojas y legumbres (por ejemplo) no les permitiría adaptarse al clima hostil en que viven. En cambio, cuando emigran a climas  más cálidos pierden esas ventajas y tienen más prevalencia de hipertensión y problemas cardiovasculares. Las etnias africanas Masai y Samburu (Uganda)  ingieren  60-80% de grasas en su alimentación; no son obesos ,y la hipertensión y la enfermedad cardìaca son en ellos una rareza. Debemos recibir esa proporción de grasa en nuestra dieta ?,NO!!.Independiente de si hay o no diferencias genéticas, su vida es muy diferente a «la habitual». 

Adonde vamos con estos comentarios ?,  a insistir en que las grasas no son el enemigo No. 1 de la salud, y que lo que importa realmente es el TIPO de lípidos que incorporamos. El mensaje de reducirlas en la dieta ha sido tomado por los productores de alimentos ( así nos venden productos «ligth» más caros) y  la población, generando cambios de hábitos alimenticios  que parecen haber contribuido a que haya más obesidad y diabetes tipo 2. La norma debería haber sido: si quiere evitar los alimentos grasos,  reemplazarlos por frutas, vegetales y granos. Es aceptado que ciertos lípidos, incorporados a la alimentación humana  promueven la salud cardiovascular. Ejemplos: aceites de oliva y canola y otros parcialmente hidrogenados , soja, pescados grasos de mar (NO de río),semillas de lino,  carnes magras, etc. Dos comidas semanales de pescado de mar resultan beneficiosas para la salud. Es decir que no importa  la cantidad de grasa sino el tipo  de la misma. Algunas   tienen un efecto favorable sobre los niveles y tipos de colesterol circulantes  y la arteriosclerosis. Otras como las grasas «trans», presentes en alimentos industrializados DEBEN ser evitadas, por sus efectos nocivos. Leamos las etiquetas, que deben decir » libres de grasas trans». Algunas de este tipo forman parte de alimentos naturales (especialmente carnes) la enorme mayoría resultan del procesamiento de alimentos: componen en especial algunas margarinas, bizcochos, tortas y la mayoría de los congelados. La manteca resulta un reemplazante ventajoso, llama la atención si pensamos como se cuestiona su uso .

Parece contraproducente evitar los lípidos, mas bien corresponde elegir los  saludables. Y hay cosas otras para no olvidar: actividad física regular, TRATAR DE VIVIR EN PAZ, controlar la presión arterial, no fumar, etc.

Las fotos (el No. 1 corresponde a la superior)

1) Edificio de Marsella, que tiene en su frente una imagen que hace parecer que la imagen continúa, cuando en realidad allí hay un muro.

2) Edificio donde se hace el festival de cine, en Cannes.

3) La luna vista de día. Le puse fondo violeta al cielo para hacer «un poco loca» a la imagen.

4) Una imagen obtenida en plena noche,

Eduardo dos Ramos Farías–4826 1923—154 4176368