SALUD, MITOS POPULARES Y MEDICINA
Las carnes rojas y la salud
Mucho se habla de lo “insalubre” que resulta ingerir carnes rojas. Lo cierto es que los fundamentos para tal afirmación escasean. Algunas comentarios, que consideramos valederos: A) ambas- rojas y «no rojas»- deben ser pobres en grasa. Las rojas no tienen, en general más grasa. La carne roja sin grasa visible, tiene alrededor de un 5% de lípidos, lo mismo puede decirse de las de color blanco. En cambio un queso de consistencia dura (parmesano, etc.) puede tener más de 30 %, aunque vale acotar que las proteínas lácteas tienen mejor valor nutricional. B) no contiene más ácido úrico la carne de vaca que la de pollo. C) Parece coherente imaginar que el ganado criado con pasturas naturales y alimentos balanceados, debería ser más saludable , que un ave de corral criada en encierro y artificialmente estimulada para crecer muy rápidamente, recibiendo hormonas, etc.
Es indiscutible que la dieta debe ser variada y apoyada preferentemente en ciertos nutrientes como comentamos en “ Dieta Mediterránea”.
Ahora bien, recientemente se publicó un artículo que puede darle razón al mito “No a las carnes rojas”. En un número de la revista Nature Medicine se comenta que un componente de las carnes rojas y que es propio de las mismas ( carnitina ), procesado por las bacterias intestinales genera un compuesto que pasa a la sangre y afecta el transporte de colesterol y la generación de arteriosclerosis. Los niveles de esa sustancia eran muy altos en “comedores de carne” , pero no en vegetarianos. También encontraron correlato entre los niveles de carnitina en sangre circulante, de la sustancia en cuestión (óxido de trimetilamina) y el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular.
En esto, como en todo lo atinente a la vida, estamos aprendiendo siempre. Habrá que ver en qué termina este original aporte de los autores del artículo de Nature.
